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Hacerse mayor con sabiduría
Louise Hay
En parte la sabiduría es saber lo que nos conviene, atenernos a ello y dejar marchar el resto. No quiero decir con esto que nunca haya necesidad de explorar nada nuevo.Hemos de aprender y crecer todo el tiempo. Lo que quiero decir es que es importante separar la «necesidad» de la «publicidad» y tomar nuestras propias decisiones. Toma tus propias decisiones en «todo», incluso en lo que te digo en este libro. Aunque yo piense que mis ideas tienen muchísimo valor, tú tienes todo el derecho de desecharlas por completo. Usa solamente lo que te vaya bien a ti.Es lamentable que desde el instante en que nos ponemos ante el televisor hasta que lo apagamos, se nos bombardee con anuncios y conceptos estúpidos sobre la vida. Los niños son el objetivo como consumidores y se espera que ellos pidan y supliquen a sus padres que les compren ciertos alimentos y juguetes. Se nos dice lo que hemos de desear y lo que hemos de poseer. Pocos son los padres que explican a sus hijos lo falsos que son los anuncios de la televisión, las muchas mentiras y exageraciones que contienen.¿Cómo van a hacerlo? Esos padres también se criaron con la propaganda televisiva.Así pues, cuando nos hacemos adultos, nos convertimos en consumidores y compramos todo lo que se nos dice que compremos, y hacemos lo que se nos dice que hagamos. Y creemos en todas las figuras de autoridad y en cualquier cosa que veamos impresa. Eso era comprensible cuando éramos niños, pero de adultos es necesario que lo examinemos y pongamos en duda todo. Si algo no tiene sentido para nosotros, si no es para nuestro mayor bien, entonces no nos conviene. La sabiduría es aprender a decir que no a personas, lugares, cosas y experiencias que no nos benefician. La sabiduría es la capacidad de examinar nuestras creencias y nuestras relaciones para cerciorarnos de que lo que hacemos o aceptamos es para nuestro mayor bien.¿Por qué compro este producto? ¿Por qué hago este trabajo? ¿Por qué tengo estos amigos? ¿Por qué he elegido esta religión? ¿Por qué vivo aquí? ¿Por qué creo esto de mí? ¿Por qué veo así la vida? ¿Por qué pienso esto de los hombres o las mujeres? ¿Por qué temo mirar hacia delante, hacia mis años de vejez? ¿Por qué voto de la manera que lo hago?Tus respuestas, ¿te hacen sentir bien contigo y con la Vida? ¿Haces las cosas de cierta manera simplemente porque así es como las has hecho siempre o porque esa es la manera en que te enseñaron a hacerlas tus padres?¿Qué les enseñas a tus hijos sobre el envejecimiento y la vejez? ¿Qué ejemplo les das? ¿Ven a una persona dinámica, cariñosa, que disfruta de cada día y mira con ilusión el futuro? ¿O eres una persona amargada, asustada, que teme hacerse mayor porque cree que va a encontrarse enferma y sola? ¡Nuestros hijos aprenden de nosotros! Y también nuestros nietos. ¿Qué tipo de vejez deseas ayudarles a ver y a crear?Aprende a amar lo que eres y donde estás y avanzarás, apreciando y valorando cada uno de los momentos de tu vida. Este es el ejemplo que necesitas dar a tus hijos para que ellos también puedan disfrutar de una vida feliz y maravillosa hasta su ultimo día.

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