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CUANDO LA ANGUSTIA NOS INVADE….

La angustia es un estado emocional paralizante. En ella, se entremezcla la ansiedad, el miedo sin forma, la sensación de peligro, el vacío existencial y el peso de un algo indefinible que no nos permite respirar. Este estado psicológico es muy común en la actualidad y, aunque a menudo se asocia a los trastornos de pánico, tiene también otros detonantes que vale la pena conocer.

Puede que alguno de nosotros hayamos dicho alguna vez eso de “estoy angustiado/a”. Esta palabra nos es tan familiar y no es difícil que los demás puedan meterse en nuestros zapatos cuando la decimos en voz alta.

¿Qué es exactamente la angustia y cómo se caracteriza?

La angustia y la ansiedad comparten un mismo “invitado”: el miedo. Ahora bien, en el caso de la angustia hay una serie de pinceladas base que dan forma a ese lienzo de sufrimiento tan común en el ser humano en ciertos momentos de su vida.

La angustia es miedo a algo indefinible.
La mente angustiada anticipa cosas irracionales, solo piensa en peligros futuros.
El presente es un vacío donde la persona se siente hundida y paralizada. Su mirada, se sitúa solo en el devenir, en ese mañana que le incomoda y asusta.
Asimismo, esta experiencia psicológica se acompaña por síntomas físicos. Hay sensación de asfixia, dolor torácico, palpitaciones…etc.

Como podemos ver a simple vista resulta bastante difícil diferenciar la angustia de la simple ansiedad. De hecho, la mayor parte de las veces los propios trastornos de pánico presentan como principal síntoma la sensación de angustia. Por ello, es común que a veces vayan de la mano y que la propia mente angustiada actúe como detonante de un ataque de pánico.

Así, algo que debemos aclarar en primer lugar es que experimentar angustia es algo completamente normal. No hay nada patológico en ello. No si esa angustia es adaptativa. Es decir, si lo que conseguimos con ella es reflexionar sobre nuestra situación para después tomar alguna decisión de cara al futuro.

Para concluir señalar solo que por término medio, las crisis de angustia se gestionan de forma adecuada mediante terapia. Te puedo acompañar en tu proceso de cambios y de toma de conciencia mediante técnicas terapéuticas como la Bioneuroemoción que tiene como propósito identificar patrones de conducta y emociones inconscientes que te bloquean o te hacen actuar como una marioneta frente a tus dificultades.

Fuente: La mente maravillosa

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